Un viejo amigo de Asia Central

Durante muchos años, Aquilino Matas ha recorrido los diferentes países de Asia Central, entrando en contacto con personalidades de la región y conociendo de primera mano sus realidades. Actualmente ostenta el cargo de Cónsul Honorario de Kazajstán en Barcelona, y sigue teniendo a gala su amistad con Asia Central.

Usted conoce Asia Central desde que pertenecía a la Unión Soviética; ¿qué particularidades cree que tenía esta región respecto al resto de la URSS?

Asia Central ha sido para el mundo occidental durante varios siglos como un inmenso “agujero negro”. Poco o nada se conocía. Hoy todavía existe un importante desconocimiento, se considera como una unidad, cuando en realidad está formada por distintos territorios muy diversos y por distintas etnias con una muy fuerte personalidad e historia muy diferenciadas. Mantienen algunos rasgos comunes, tal vez por la dureza climatológica, tal vez por la lejanía del mar, tal vez por ser tierra de paso durante siglos.

La URSS no era una unión homogénea, era plurinacional y sobre todo multi-étnica, independientemente de tener un mismo signo político y un mismo régimen económico. Los pueblos y etnias de Asia Central por su fuerte personalidad, a pesar de los intentos de homogenización y rusificación mantuvieron su idiosincrasia y costumbres e incluso parte de su estructura social.

La mayor diferencia respecto al dominio de la etnia mayoritaria eslava en la Unión, y es característica de toda Asia Central, es la estructura social, su apego a la familia, clan, tribu, etnia y que el poder en el mismo emana mas por consenso del que se considera mas respetable de mayor edad, que no por otros signos materiales de poder.

Habiendo tenido la oportunidad de seguir visitando la región, habrá podido observar cambios importantes en la política y la sociedad de Asia Central; ¿podría indicar algunos de estos cambios principales?

Asia Central con anterioridad a la URSS, ya formaba parte del imperio zarista, si bien su influencia era minima.

El Régimen Soviético, con sus aciertos y sus errores, definió unas fronteras, en función de las etnias mayoritarias, difíciles de definir ya que muchas procedían de una tradición de nomadismo y las que eran más sedentarias la inmensidad del territorio y su idiosincrasia no tenían el concepto de estado-etnia-territorio de fronteras definidas.

Estas fronteras de las Repúblicas de la Unión, ha sido el punto de partida para el nacimiento como estados independientes, por la desintegración de la Unión en medio de una crisis económica, de una economía planificada y de división del trabajo, que desemboco en una crisis social y política sin precedentes. Existían todos los elementos para que pudiese desembocar en graves conflictos.

Afortunadamente la herencia soviética con todos sus claro oscuros, pero con importantes logros en los campos de las infraestructuras y educación, ha permitido que a pesar de la crisis social, los conflictos que han existido y existen no tengan la dimensión que en otras circunstancias seria previsibles. Algunos de los países resultantes aprovechando todo su potencial humano y de recursos han conseguido su total estabilización y  figuran como potencias emergentes, otros están en vías de consolidación.

Aquilino Matas, de visita en Asia Central en la época soviética

Según su experiencia, ¿cree que Asia Central es una región dispuesta y preparada para colaborar en diferentes ámbitos con Europa en general y España en particular?

Asia Central por su posición geoestratégica, es el puente de unión entre culturas de Occidente y Oriente, pero también entre un Sur de cultura de  Islam radical y un Norte de cultura cristiana, donde también ejerce una función de puente. Es importante remarcar en este sentido que la tolerancia y el respeto ha hecho que en Asia Central estos dos choques culturales  se han fundido sin ningún tipo de conflicto y con la mayor naturalidad.

Tiene que ser la ruta económica de unión entre la UE –Europa y China- Pacifico, es la ruta natural. La historia es “tozuda” por mas bloques y barreras que se quieran poner. Adicionalmente sus recursos energéticos y minerales, una población joven activa  y bien preparada técnicamente, les convierte en actores principales en un próximo futuro.

Europa y Asia Central tienen la necesidad y el deber de entenderse y colaborar en ese puente, para ser un contrapoder y alejarse de tensiones y conflictos artificiales creados por las potencias hegemónicas en las últimas décadas, y que tampoco sea el campo de disputa del trío USA-Rusia-China.

España tenía unas buenas oportunidades de profundizar en este sentido, la transición española y la figura de Juan Carlos I, era un buen ejemplo para su transición, la propia gestión de Juan Carlos I y la diplomacia hicieron avances muy importantes, que no fueron seguidos por otros actores de la política gubernamental, especialmente el económico mas pendiente de las grandes operaciones que del tejido industrial y empresarial mediano y pequeño que es lo que mas necesitaban en Asia Central para estabilizar su situación. El hecho de pertenecer a un bloque ha condicionado en parte la política en posicionamiento en algunos casos de intereses que en mi opinión nada tenían que ver con España.  Pero es posible todavía un mayor acercamiento.

Sería deseable que España, en el extremo occidental de esa Gran Ruta de la Seda en un mundo globalizado, supiese jugar sus cartas como punto de referencia hacia el Sur de Europa y America Latina.

En un plano más personal, ¿qué similitudes ve entre los ciudadanos de Asia Central y de España?

Todos somos muy distintos y muy iguales. La mayor similitud es la hospitalidad con el forastero, y el saber apreciar determinados valores y cosas inmateriales.

Olvidamos con frecuencia que figuras universales de la cultura y de la ciencia son originarias de esas tierras, Avicena era Tachjik de Dusambe, Ulukbek de Samarcanda, Alfarabi y su “compendio de la sabiduría” de la región de Chimkent. Todos ellos influyeron en el mundo y especialmente en nuestra cultura de  siglos pasados, y mas recientemente en el siglo XX Chingiz Aimatov kirguiz ha sido uno de los literatos mas destacados.

Tenemos mas elementos comunes con Centro Asia que ningún país europeo, una cierta influencia del Islam, un pasado de poder que fue coetáneo, una decadencia, unas costumbres de vida rural y nuestra trashumancia no esta demasiado alejada del espíritu nómada.

¿Y qué cosas le han llamado más la atención?

La inmensidad del territorio y su variedad, desde los desiertos, las estepas a las altas cumbres, y que este territorio tan diverso no afecta en exceso a una filosofía de vida y costumbres sociales. Su estructura social de clan y la trasmisión oral de parte de su cultura, que compagina con avances industriales y técnicos que uno no se podía imaginar.

Sobre todo aprendes y aprendes que no todo lo nuestro es lo mejor, ni todo lo nuestro es exportable, otras formas y otro orden social son posibles ni mejores ni peores simplemente distintas. Puede ser preocupante un posible “cocktail” de unos valores de bisutería y oropeles occidentales que puedan deslumbrar y ser mal asimilados por parte de esas sociedades.

Desde su cargo de Cónsul Honorario de Kazajstán en Barcelona, tendrá una especial relación con ciudadanos de este país que viven o visiten la ciudad… ¿Podría indicar si existe una comunidad significativa de centroasiáticos en Barcelona?

La colonia no es muy extensa, pero más elevada de lo que se puede imaginar por la mayoría de la población. Es una comunidad discreta, trabajadora y que pasa muy desapercibida. Especialmente existe un número de población joven estudiante.

¿Podría señalar en qué grado la ciudad es un destino turístico atractivo para ellos?

Barcelona es un centro turístico de referente mundial, también para los países de Asia Central, en general el turismo vacacional llega a falta de vuelos directos a través de los “tours operators” rusos. Recientemente se ha inaugurado un vuelo directo Madrid-Tashkent.

El mayor interés esta en el mar, pero sorprende también los edificios históricos góticos o similares construidos con piedra. Entiendo que por su propia tradición donde la construcción en piedra es muy escasa, la durabilidad de sus edificaciones es menor.

Aquilino Matas, invitado en una yurta kazaja

Finalmente, ¿cree usted que las relaciones entre Asia Central y España se incrementarán con el tiempo o permanecerán en un bajo nivel por mucho tiempo?

Deberían de incrementarse. España puede aportar mucho. En el campo político, un modelo de transición. En el económico, nuestras pequeñas y medianas empresas tienen un campo importante para desarrollar, la fiebre del gigantismo esta pasando y estos países tienen que desarrollar la pequeña y media empresa, como base para su estabilidad social. Sin olvidar que la cuenca del Caspio asiático es tal vez una de las mayores reservas energéticas conocidas y que los recursos minerales de la región son inmensos.

Sería necesario convencer a nuestras autoridades que rigen la economía que más allá de las empresas transnacionales o vinculadas de alguna manera u otra al BOE, existen otras mas pequeñas pero muy activas que dan vida y que para aventurarse en nuevos países complejos necesitan un gran soporte. La diplomacia ya lo conoce, y en buena parte ha hecho sus deberes.

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