Kazajstán globaliza sus universidades

TEXTO DE RAFIS ABAZOV, INSTITUTO HARRIMAN, UNIVERSIDAD DE COLUMBIA, NEW YORK

Desde su independencia, Kazajstán ha experimentado activamente con reformas educativas con el objetivo de formar a sus propios especialistas para su economía en continuo crecimiento. Con el establecimiento de la Universidad Nazarbayev y la introducción de severas medidas legislativas que la han otorgado un estatus independiente, el gobierno kazajo pretende crear una institución educativa superior al más alto nivel. Las opiniones al respecto están divididas. Algunos creen que esta institución, donde sus alumnos internacionales y nacionales recibirán la educación principalmente en inglés, significará un paso atrás para el sistema educativo kazajo. Otros son escépticos, advirtiendo que sería mejor emplear más dinero y tiempo en reformar el actual sistema.

CONTEXTO

El establecimiento de la Universidad Nazarbayev, en 2010, de estilo totalmente occidental, y con una inversión de 2.000 millones de dólares, refleja el ascenso de la llamada “Universidad Global” en algunos países en desarrollo, especialmente en lugares como Abu Dhabi y Kuwait, donde se han instalado campus de las más prestigiosas universidades internacionales. Por tanto, es un paso lógico para Kazajstán, inmerso en un proceso de reformas educativas. Desde la independencia, en 1991, los líderes del país han empleado varias estrategias para modernizar el sistema educativo nacional, mejorar la calidad de la enseñanza y alcanzar los niveles de calidad internacionales. Kazajstán estuvo entre las primeras repúblicas centroasiáticas en permitir el establecimiento de universidades e institutos privados; también fue de las primeras en abandonar el sistema educativo soviético y unirse al proceso de Bolonia, introduciendo la estructura triple de la educación occidental (licenciatura-master-doctorado).

Con la intención de atraer a un gran número de profesionales cualificados para su sector público, Kazajstán envió alrededor de 15.000 estudiantes al extranjero entre 1994 y 2010, en el marco de su programa Bolashak (Futuro). Este programa proporciona una subvención total para la educación en el extranjero, incluidos los gastos de matrícula, alojamiento y viajes. La condición principal para acogerse al programa es simple: es necesario regresar a su país y trabajar para el gobierno durante al menos cinco años. Cientos de estudiantes acogidos al programa han regresado ya a Kazajstán, trayendo importantes conocimientos en campos cruciales, desde el sector financiero a la energía, pasando por la administración pública y la ingeniería.

Entre las innovaciones introducidas durante las dos últimas décadas, tuvo lugar un intento de establecer una I+D en algunas universidades y animar así la colaboración internacional. Kazajstán transformó su Academia de Ciencias en una organización pública e intentó canalizar toda la financiación al I+D hacia agencias especializadas, como el Fondo de Innovación Nacional. Sin embargo, esta estrategia obtuvo resultados variables. Por un lado, los académicos desarrollaron más proyectos de investigación y aumentaron la colaboración internacional. Por otro lado, gran parte de esos proyectos se quedaron en el papel, fallando en su objetivo de producir un impacto real en la industria, en el know-how nacional, o en el desarrollo de productos e ideas competitivas.

IMPLICACIONES

Las reformas educativas han tenido un tremendo impacto tanto en el propio sector de la educación como en la economía de Kazajstán. Expertos y políticos continúan debatiendo los resultados de esas reformas y han polarizado sus posturas; por un lado, estos cambios han ayudado a crear una dinámica en el mercado de trabajo, en el que una generación de jóvenes profesionales educados en Occidente juegan un papel importante. Muchos sectores de la economía nacional se han construido prácticamente desde cero, especialmente el sector bancario, el financiero, el legal y algunos otros del sector servicios, con jóvenes graduados ocupando la mayor parte de los puestos de responsabilidad, convirtiendo a estos sectores en competitivos en todo el espacio de la CEI. Por ejemplo, el KazKommertsBank, creado en 1990, ha sido citado frecuentemente como uno de los principales bancos de toda Asia Central e incluso de Europa del Este.

El regreso de estos estudiantes también ha traído sangre nueva al sector de la administración pública. Al nivel intermedio, y en algunos casos a más alto nivel, estos servicios están repletos de jóvenes entusiastas del programa Bolashak (Bolashak tulekteri, como se llaman ellos mismos). Este cambio en el personal ha ayudado a reducir ineficiencias y a impulsar la profesionalidad (sobre todo si la comparamos con otros países de la región), consiguiendo el puesto 72 de 139 en el Índice de Competencia Global 2010-2011 y el 65 en la sección de educación superior del mismo, al menos 20 puestos arriba que cualquiera de sus vecinos de región.

Los críticos, sin embargo, resaltan algunos aspectos negativos. En primer lugar, hay distorsiones significantes en el mercado de trabajo. Muchos observadores e incluso algunos de los propios estudiantes Bolashak se quejan de que demasiados licenciados han regresado al país y simplemente no hay trabajo para todos. Un número considerable de ellos han sido asignados a empleos de categorías menores a las correspondientes a su nivel de estudios, por ejemplo. En otros casos, los superiores de estos estudiantes admiten que éstos tienen un fuerte conocimiento teórico y un buen entrenamiento para trabajar en un entorno similar al occidental, pero se sienten perdidos al incorporarse al medio local.

Además, al ser un número importante el de los estudiantes que acceden al programa Bolashak (de 300 a 3.000 cada año), se está dando un impacto negativo en el prestigio y la calidad de los estudiantes de las universidades del país. Mientras que el gobierno kazajo corre con todos los gastos de los estudiantes que viajan a las mejores universidades del mundo, los profesores locales siguen estando infravalorados en su salario, y los estudiantes más brillantes intentan estudiar en el extranjero en lugar de quedarse en el país.

CONCLUSIONES

En una entrevista en Newsweek a John Sexton, presidente de la Universidad de Nueva York, éste definió su visión de la “universidad global” como una institución ligada a las “tecnologías globales” impartidas por “profesores globales”. El establecimiento de una nueva universidad en un entorno diseñado para hacerlo globalmente competitiva, permitiendo redirigir a algunos alumnos potencialmente Bolashak para que estudien en una institución internacional, pero dentro del propio país, es un paso en la dirección correcta. La educación oficial aún tiene que tomar importantes medidas para incorporar el contexto local a estas nuevas realidades para evitar el aislamiento ante las realidades de la economía y el mercado de trabajo de Kazajstán. La Universidad Nazarbayev no debería convertirse en una universidad extranjera en territorio kazajo, sino posicionarse como un centro nacional donde profesores del país e incluso de la región pudieran aprender diferentes metodologías pedagógicas, incorporar las nuevas tecnologías a sus clases, desarrollar el pensamiento crítico entre los estudiantes, y ganas un know-how educacional que poder transferir a sus centros de origen. Adicionalmente, la Universidad Nazarbayev no sólo debería esforzarse en buscar lazos con las mejores universidades globales y centros de I+D, sino también con el sector privado local, especialmente con las medianas y pequeñas empresas, que necesitan profesionales motivados y organizados, managers e inversores.

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