El Islam en Kazajstán

La dimensión étnica en el proceso de renacer religioso

TEXTO DE ANA F. MARCO ESTEVAN, UNIVERSIDAD DE ORÁN ES-SENIA, ARGELIA

Kazajstán, reproducción a escala del espacio post-soviético, vive un proceso de reconstrucción identitaria fruto del paso de la estructura soviética a la consolidación nacional. Dicho proceso se ve inmerso en un marco de debilidad democrática y rodeado por una serie de conflictos internos y externos que vislumbran algunas amenazas para el futuro del país y la región. El renacer del Islam en Kazajstán, estrechamente ligado a este proceso identitario, se inserta en un contexto multiconfesional singular. De hecho, aunque Kazajstán posee muchos elementos afines al resto de los estados centroasiáticos, una gran cantidad de acontecimientos históricos le han dotado de una personalidad propia caracterizada, ante todo, por su componente multiétnico.

Los kazajos optan por reconstruir un Islam autóctono y compatible con su cultura religiosa y estilo de vida, ya que éste poco o nada tiene que ver con otros modelos de países musulmanes de su entorno o del Hiyaz. Alejado del foco de expansión de la cultura árabe, la islamización de las estepas kazajas se caracterizó desde el principio por una serie de elementos genuinos. Los habitantes nómadas aceptaron el Islam como dogma pero no como forma de vida, y la visión del mundo de este pueblo no puede asimilarse a la interpretación del mismo que puedan ofrecer árabes, persas u otros pueblos correligionarios. De hecho, el Islam kazajo se caracterizó en el pasado por su sincretismo religioso, su flexibilidad ante las costumbres locales, por la debilidad del Islam político, la escasa aplicación de la sharia a favor del derecho positivo y en general por la adaptación de los cánones de una religión nacida en el desierto de Arabia instalada a las puertas de Siberia. Por ejemplo, el uso del alcohol siempre se mantuvo en una región que puede llegar a vivir el Islam a 40º bajo cero.

Fotografía de Meshal Obeidallah (derechos otorgados por
el autor)

En la actualidad, Kazajstán no responde igualmente a la imagen que buena parte de los occidentales posee en su imaginario sobre lo que es el mundo musulmán. Exceptuando algunos enclaves, la imagen de las ciudades centroasiáticas de pasado nómada son el resultado de décadas de sovietización, rompiendo con las expectativas de cualquier amante del arte islámico. La forma de vida en esta república tampoco coincide necesariamente con aquella de muchos otros países musulmanes y se inserta más bien en la órbita de influencia de la cultura eslavo-urálica o euroasiática.

A pesar de la escasa práctica religiosa que se observa en un primer contacto, la era comunista legó un vacío religioso que se convirtió en pocos años en un gran foco de atracción de corrientes confesionales de toda índole. Si en 1989 el número de asociaciones religiosas en Kazajstán alcanzaba la cifra de 661 (46 de ellas eran musulmanas), a 1 de enero de 1996 en el país funcionaban 1.503 asociaciones religiosas pertenecientes a treinta confesiones diferentes. [1] A finales de los 90 el número de asociaciones religiosas ascendía ya a 2.192.  En estas agrupaciones estaban representados: el Islam con 1.150 colectivos, la Iglesia Rusa Ortodoxa con 229 y la Iglesia Católica Romana con 78.[2] En el año 2003, en Kazajstán actuaban 3.072 asociaciones religiosas, de las que 1.652 eran musulmanas. A 1 de enero de 2006 la cifra ascendió a 3.259 y en 2010 se registraron ya 4.170. Igualmente, el número de peregrinos a La Meca ha aumentado notablemente desde la independencia así como el número de mezquitas, pasando de las 269 en 1993 a las más de 2.300 en la actualidad.[3]

Los grupos religiosos proliferaron en la década de los 90 y sobre todo a partir del 2000, y comenzaron a introducirse en la república corrientes de todo tipo, entre ellas varias con claras tendencias radicales. El conflicto entre el Islam propuesto por algunas corrientes musulmanas y la esencia de la cultura religiosa de los kazajos se hizo evidente.[4] Fue famoso el momento en el que el propio muftiato de Kazajstán, liderado por Absattar Derbisaliev (agregado cultural durante algunos años en la Embajada kazaja de Arabia Saudí), declaró que el Islam kazajo había muerto y debían volver a los orígenes árabes para recuperarlo. Un gran número de intelectuales e incluso algunos ministros kazajos aludieron al hecho de que esta versión del Islam, a la que clasificaron de clásica y árabe, no puede representar la espiritualidad de la nación kazaja, históricamente impregnada de un alto componente de misticismo sufí. [5] Y es que en realidad, asumir la interpretación del Islam de los países de la Península Arábiga como ortodoxa y universal no solo distorsiona la imagen del mundo musulmán, sino que atenta contra la compatibilidad de este dogma con otros estilos de vida y culturas religiosas. Los árabes del Hiyaz, en su empeño por monopolizar culturalmente el Islam, están atentando contra la tan defendida por ellos universalización del mismo. 

Mausoleo de Khoja Ahmed Yasawi, en Turkistán (Kazajstán).
Fotografía de Otebig.

Este no es un fenómeno exclusivo de Kazajstán, ya que en buena parte de Asia Central y algunas partes del Cáucaso se libra un pulso entre corrientes islamistas y la fuerza del Islam tradicional, representado en muchas ocasiones por las órdenes sufíes.[6]  En Kazajstán, el Islam tradicional, entendiendo como tal la ideología religiosa que intenta conservar los valores autóctonos, está representado a través de dos núcleos: la corriente heterodoxa dirigida por las órdenes sufíes propiamente kazajas y el DUMK (Dirección Espiritual de los Musulmanes de Kazajstán), que representa la corriente ortodoxa y oficial. En cambio, ambas adolecen de los mismos problemas: debilidad institucional y organizativa, escasa preparación y formación de sus líderes religiosos y ausencia de un programa coherente de transmisión religiosa. Como consecuencia, muchos creyentes se sienten atraídos por otras corrientes de procedencia externa, algunas de ellas de corte fundamentalista. De hecho, a mediados de los años 90 se cerraron asociaciones religiosas, puesto que se comenzó a exteriorizar la actividad intensa de seguidores de grupos religiosos turcos “Nurŷular” y “Suleiman”, los movimientos religiosos paquistaníes del “Tabligh Yamaat”, los grupos naqsbandíes “Gisrat Ibrahim”, otros grupos sufíes o movimientos misioneros como la “Organización Islámica de Salvación”, “Ayuda Islámica Internacional” y otros.[7]

Kazajstán ha experimentado en la última década un incremento de actividades oficiales lideradas por organizaciones religiosas extranjeras[8] y la influencia de los actores externos en el desarrollo religioso de Kazajstán es un hecho.

ALGUNAS REPRESENTACIONES MUSULMANAS OFICIALES DE FONDOS INTERNACIONALES[9]

NOMBRE

ACTIVIDADES PRINCIPALES

La Asamblea Islámica Mundial de los Jóvenes

(Arabia Saudí)

– Enseñanza de la lengua árabe y la teología islámica

– Actividades benéficas

Fondo Benéfico Abu Dabi al-Jayriyya

(Emiratos Árabes Unidos)

– Enseñanza de la lengua árabe

– Actividades benéficas

Fondo Benéfico Vakval Islamiyya

(Arabia Saudí)

– Actividades benéficas

Fondo Internacional Ajmet Yasawi

– Actividades benéficas

– Enseñanza del legado espiritual de Ajmet Yasawi

 

ORGANIZACIONES MUSULMANAS PÚBLICAS Y SOCIALES

Unión de los Musulmanes de Kazajstán

-Actividades benéficas

– Realización de diferentes congresos, encuentros culturales y debates sobre el plano espiritual

Centro Cultural de los Musulmanes Rusos “Ihlas”

-Actividades benéficas

– Realización de diferentes congresos, encuentros culturales y debates sobre el plano espiritual

Se observa además una tendencia de representantes de la Península Arábiga y Pakistán, que sostienen tradiciones orientadas sobre bases ideológicas fundamentalistas del Islam. Como así lo define Aiazbekov, los intereses de estos movimientos son diversos: desde ideológico-religiosos, económicos y políticos, a fines u objetivos estratégicos y geopolíticos en la región de Asia Central. La realización de los intereses provoca confrontaciones entre los grupos confesionales más fuertes. Por ejemplo, los intereses de las organizaciones turcas y los grupos en Kazajstán representan distintas corrientes y organizaciones pro-turcas islámicas como Sulimenichiler, Saidchilar, el Fondo de los kazajos de Estambul Hodja Ahmed Yasawi y distintos representantes naqsbandíes, como el fondo Mahmud Qudai. Así, gracias a la financiación de los grupos fetjullahchilar (de Fetullah Gülen), en Kazajstán hay abiertas 27 fundaciones además de la Universidad Fath en la ciudad de Almaty. Esta última cambió su nombre y ahora se llama Universidad en honor a Suleiman Demirelia. [10]  

Existe asimismo el temor de que la religión se etnifique y se use para canalizar luchas nacionalistas o partidistas. Izabarov señala que un matiz especialmente negativo en el desarrollo de las relaciones confesionales está vinculado a las contradicciones etno-confesionales, establecidas por representantes aislados de grupos étnicos que representan sus propios intereses religiosos. Se entiende que la división de las fundaciones espirituales según su signo étnico no responde a los intereses de consolidación de la nación de Kazajstán y contribuye al triunfo de las tendencias de orientación exterior entre la población creyente:

La problemática étnica no se presenta a sí misma como un factor neutral, sino que adquiere formas destructivas cuando los grupos étnicos, pretendiendo su autodeterminación nacional (cerrada o abiertamente), comienzan a presentar ciertas pretensiones que entran en contradicción con los valores originales. Este hecho lleva a un deslindamiento de la sociedad en distintas sub-culturas. Semejante situación podría ser utilizada por fuerzas políticas externas o por estados extranjeros intencionadamente para agudizar o agravar las relaciones etnoconfesionales, y así las personas que pertenecen a estos grupos y han adquirido poder en el país, podrían plantear exigencias no constitucionales. […] De esta manera, las orientaciones religiosas no tradicionales que representan los intereses de países extranjeros en la región (turcos, árabes, paquistaníes, uzbecos) utilizan un reforzamiento del carácter étnico para sus intereses, lo que puede provocar una estimulación de conflictos étnicos y una oposición en la esfera religiosa. […] Por este motivo, y como regla, se persigue y acosa a aquellos que quieren utilizar a los grupos “religoso-étnicos” para conseguir sus propios fines e intereses geoestratégicos.[11]

Para Izbarov, la activización de las órdenes sufíes y las tariqas en Kazajstán ha traído consigo un recrudecimiento de su forma opuesta: sufismo versus fundamentalismo. Por ejemplo, con estas organizaciones sufíes compite activamente la organización paquistaní Tabligh yamaat, una gran cantidad de centros musulmanes y organizaciones de países del mundo árabe. Esto, teniendo en cuenta la debilidad de las estructuras religiosas locales, asentadas en las creencias tradicionales, lleva consigo que los grupos religiosos extranjeros se hagan más fuertes. Además se suma la dimensión divisoria que está adquiriendo la etnificación religiosa dentro de la misma república. Siguiendo las cifras aportadas por el mismo autor, la población musulmana de Kazajstán, sin contar a los kazajos, que son la mayoría, está representada por 17 grupos étnicos de habla túrquica. Hay que añadir como musulmanes a los tayikos de habla persa y a los kurdos, así como a los dunganos y a los bainajos (chechenos e ingushos). En cambio, la pertenencia de diferentes grupos étnicos a una misma confesión no lleva consigo la desaparición de contradicciones interétnicas, y se observa una tendencia a vivir el Islam en una misma comunidad étnica. [12]

Una gran parte de la población, sobre todo las generaciones más jóvenes, defienden su identidad musulmana pero no poseen un verdadero conocimiento religioso. Ante la amenaza de la propagación de corrientes fundamentalistas, la formación de la población en materia religiosa ha cobrado mayor interés. Si Kazajstán está dispuesto a defender un Islam autóctono es imprescindible que fortalezca sus instituciones locales. El nacimiento de la Dirección Espiritual de los Musulmanes de Kazajstán (DUMK) ha permitido tener su propia estructura local, pero su impacto es todavía débil. El DUMK es el representante ante el mundo islámico, ya que es la organización que goza de una institucionalidad oficial. En cambio, la creación de su estructura formativa se produjo en una serie de condiciones negativas que revelan un espectro de problemas internos a nivel organizativo. Izbarov señala como tales la ausencia de un marco propio constituido por personas cualificadas para llevar a cabo la representación de la organización espiritual, la ausencia de de formación religiosa de base y el prolongamiento de una situación marcada por prioridades espirituales indeterminadas. De esa manera se observa una clara influencia del exterior en formación sobre teología islámica. A pesar de la presencia de una estructura organizada de gran tamaño, los representantes del DUMK no representan una fuerza competitiva en la esfera religiosa, lo que facilita el aumento del proselitismo dentro del Islam, así como el paso de un número de creyentes de una corriente del Islam a otra, y al mismo tiempo interconfesional, es decir, el paso de una religión a otra.[13]

En nuestros días, las decisiones del DUMK en distintas situaciones (fatwas), teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra (una sociedad o espacio multiconfesional), no se consideran como la verdad absoluta. Esta situación conlleva a la aparición de oponentes al DUMK en la estructura espiritual, lo que crea ciertas condiciones de peligro que llevan consigo un carácter desintegrador del espacio confesional.[14]

El gobierno ha emprendido desde su independencia numerosas empresas destinadas a garantizar la tolerancia religiosa en un contexto nacional marcado particularmente por la multiconfesionalidad. Kazajstán aprobó la Ley de libertad de creencias y organizaciones religiosas en 1992 y siguiendo los datos de Naciones Unidas,[15] el Parlamento ha debatido adiciones y enmiendas a esa ley en distintas ocasiones. Esta ley proclama que todas las religiones son iguales y establece una serie de medidas para garantizar la separación entre Estado y Religión. El gobierno kazajo ha organizado sucesivas mesas redondas sobre el diálogo interconfesional y la tolerancia religiosa, así como congresos internacionales sobre religiones mundiales y tradicionales en 2003, 2006 y 2009. En 2006 se puso en marcha un Foro sobre el entendimiento interconfesional e intercultural de la OSCE y en 2007 se aprobó el Programa de garantía de la libertad religiosa. En los últimos años se han organizado varias conferencias internacionales sobre legislación religiosa y lucha contra el extremismo. El gobierno bautizó a Astaná como la capital símbolo de unión de todas las religiones y creencias universales, y hace apenas unas semanas el propio presidente Nursultán Nazarbayev lanzó la propuesta de elaborar un proyecto común de defensa del Islam, injustamente desvirtuado según su opinión.[16]

El renacer religioso no atañe exclusivamente al Islam, sino que se trata de un fenómeno común al conjunto de confesiones que cohabitan en la república. No obstante, dicho proceso cobra un protagonismo particular entre la comunidad musulmana atendiendo a la problemática del extremismo islámico en el contexto internacional. Aún tratándose de un país laico que prohíbe la formación de partidos religiosos y establece una política de tolerancia e igualdad ante todas las religiones, si tenemos en cuenta 1) su situación geográfica, 2) las desigualdades sociales, 3) el vacío religioso post-soviético, 4) la debilidad de la estructura espiritual local y 4) sus ricos recursos energéticos, podemos entender los esfuerzos del gobierno de Kazajstán para impedir que éste se convierta en escenario de atracción fatal donde confluyan los intereses geoestratégicos del islamismo y las grandes potencias.

[1] Džalilov Z.G., Islam y Sociedad en el Kazajstán actual, Ed. Daik Press, Almaty, 2006, p.74 (З.Г. Джалилов, Ислам н общество в современном Казахстане).

[2] Mukashov A. Estado y Religión: características de sus relaciones. El extremismo religioso: fuentes, realidad y prevenciones socio-jurídicas, p.27. (Мукашов А., Государство и религия особенность и социально-правовые превенции)

[3] Ivanov V., Trofimov Ya, La religión en Kazajstán, Almaty, 1999, p.5. (Иванов В.А, Трофимов Я.Ф. Религии в Казахстане, Справочник).

[4] Ana Marco Estevan, Kazajstán: el Islam sobre las huellas de la religiosidad turana, XX Simposio sobre Rusia y el Espacio Post-soviético, CEID, 2009.

http://www.ceid.edu.ar/biblioteca/2009/ana_marco_estevan_kazajstan_el_islam_sobre_las_huellas_de_la_religiosidad_turana.pdf

[5] Véase Bulat Abdulin, Preguntas sobre el Islam en Kazajstán, sección Religión, revista Kontinent, nº23, 30 de noviembre a 30 de diciembre de 2000.

http://www.ceid.edu.ar/biblioteca/2009/ana_marco_estevan_kazajstan_el_islam_sobre_las_huellas_de_la_religiosidad_turana.pdf

[6] Sobre este tema se aconseja leer Vakhit Akaev, Conflicts between traditional and no traditional islamic trends: reasons, dinamics, and ways to overcome them (based on North Caucasian documents), Spylog, Grozny y Mijail Roshin, El Renacimiento del sufismo en Dagestán, publicado en el periódico Notas patrióticas, nº5, año 2003 (Михаил Рощин, Возрождение суфизма в Дагестане, «Отечественные записки» , №5, 2003).

[7] Džalilov Z.G., Islam y Sociedad en el Kazajstán actual, Ed. Daik Press, Almaty, 2006, p.75 (З.Г. Джалилов, Ислам н общество в современном Казахстане).

[8] Asamblea Internacional de los Jóvenes Musulmanes, el Fondo Internacional Abu Dabi Al-Jairina, Ajmet Yasawi, el Fondo Benéfico Waqf al-Islamiyya, Barakat, Kaganat, El Centro de Misericordia Ajmedin, el Centro Jarun Yahiya, e incluso asociaciones religiosas como la Liga de las mujeres musulmanas, la Asociación Fátima, el movimiento Rifah, La Hermandad Sufí o el Centro Cultural de los musulmanes rusos Ihlas. Ivanov y Trofimov, op.cit.p.4-5.

[9] Džalilov Z.G., op.cit., p.187.

[10] Asilbek Izbairov y Skandarbek Aiazbekov, El papel de la religión en la sociedad moderna. Las peculiaridades de la situación religiosa en Kazajstán: problemas fundamentales, IWEP. http://iwep.kz/uploads/files/Magazine/4-2008.pdf

[11] http://iwep.kz/uploads/files/Magazine/4-2008.pdf

[12] En la ciudad de Almaty hay activas 5 mezquitas uigur, una dungana y otra checheno-ingusha; en la provincia Sur Kazajstán, en la primera mitad del año 2002 aparecieron en la dirección de justicia documentos para registrar a más de 25 asociaciones musulmanas, cuyos fundadores eran uzbeсos. En el territorio del barrio uigur de la provincia de Almaty, en el fondo islámico Turquía construyó 3 mezquitas. La construcción de estas fue dirigida bajo la dirección del consejo republicano de la Sociedad turca de Kazajstán. En el barrio de Kordai, en la provincia de Djambula (en las aldeas de Shortoba, Masanchi y Kordai,) hay 26 mezquitas, de las que la mayor parte, 23, son dunganas.

[13] Destacan la Universidad Kazajo-Kuwaití, la Universidad Kazajo-árabe en Shymkent, la Universidad Ruhaniyat, el College Teiba (hoy día, todos estos centros han sido trasladados o se les ha cambiado el nombre), 27 liceos turcos y 2 establecimientos de formación superior financiados por Turquía, la Universidad egipcia de cultura islámica Nur-Mubarak y otras que han sido financiadas desde el extranjero.

[14] http://iwep.kz/uploads/files/Magazine/4-2008.pdf

[15] Consejo de Derechos Humanos, 13º período de sesiones. Racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, 11/01/2010. http://www2.ohchr.org/english/bodies/hrcouncil/docs/13session/A.HRC.13.57_sp.pdf

[16] http://sp.rian.ru/religion/20110608/149306019.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *