Plov, la paella kirguís

Vamos a empezar el post criticándonos a nosotros mismos antes de que lo haga otra persona… 

El plov no se parece tanto a una paella, en realidad. Y tampoco es que sea un plato típicamente kirguís; o al menos, no solo kirguís, sino que es muy popular en toda Asia Central. Y si tiene una patria, seguramente podríamos decir que es Uzbekistán. 

Pero, por otro lado, no es que hayamos mentido como bellacos. El plov es una comida muy muy habitual y popular en Kirguistán, da igual que sea entre los kirguizos, uzbekos o rusos. Se prepara a diario en muchos hogares y no hay celebración que no cuente con él en el menú. Por eso, y por su (lejano) parecido con nuestra paella, nos solemos referir a él así, como la paella kirguís. 

Pero, ¿qué es? ¿Queréis saberlo? ¡Pues seguid leyendo y seréis expertos en plov! 

Para empezar, lo fundamental. El protagonista del plato es el arroz. Montañas de arroz. Un buen plov debe tener abundancia de este cereal, acompañado de otro que, juntos, son la señal básica y característica del plov: la zanahoria. Cuando tengáis delante un plato de plov, veréis que, básicamente, es arroz con mucha zanahoria. De hecho, el arroz, si se usa blanco, suele adoptar un tono anaranjado… 

Un sencillito plato de plov

Los orígenes de esta comida parecen remontarse a cientos de años atrás, ya que hay textos sánscritos que hablan de un plato hecho a base de arroz y carne cocinada junta que se llamaba pulao o pallao. Lo que sí esta claro es que en el siglo X, el famoso Avicena incluyó diferentes variantes del plov en sus libros de medicina, relatando los beneficios y perjuicios de sus diferentes ingredientes. 

Evidentemente, como siempre pasa con una comida que es tan popular, se extendió por toda la región de Asia Central, la antigua Persia e incluso zonas del Cáucaso, Grecia y Turquía, donde iría tomando las particularidades de cada uno de esos sitios. 

El shah-pilaf de Azerbaiyán es casi idéntico al de Asia Central, pero va dentro de una cobertura de masa. 

Pero aquí el que nos interesa es el que se cocina en Asia Central, y más concretamente en Kirguistán. Aunque incluso aquí hay diferencias entre pueblos o entre zonas, os vamos a dejar aquí los ingredientes y la receta de un plov sencillito con alguna variante opcional por si os gusta, y que podréis prepara en casa sin ningún problema. 

¿Vamos con ello? 

Pues para prepara plov para unas cinco personas necesitaremos: 

  • Carne: aproximadamente 750 gr, idealmente de cordero, aunque puede ser ternera, o incluso pollo (aunque muchos puristas dirán que no puede hacerse con pollo, pero bueno…). En realidad podemos usar hasta cerdo, pero como en Asia Central la tradición es musulmana, no se usa. Lo dejamos a vuestra elección. 
  • Arroz: con 1 kg será suficiente. Si podéis, usad algún tipo de arroz alargado, similar al basmati, que es el que más se parece al que suele usarse en Kirguistán, que es de una variante que se cultiva en el sur del país, en Uzgen. 
  •  Zanahorias: también 1 kg. Aquí, igual, si encontráis la variante de zanahoria amarilla, bien. Si no, con la normal vale también. 
  • Cebollas: 2 unidades, grandecitas si puede ser. 
  • Ajos: 2 cabezas de ajo, también hermosas… 
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite: podéis usar el que queráis, pero os recomendamos el de girasol; se puede cocinar con aceite de oliva, pero jamás lo harán así en Kirguistán, y el sabor cambia, así que si queréis que os salga tal cual se come allí, ya sabéis, aceite de girasol (o de algodón si encontráis). 
  • Agua

Opcional: 

  • Comino
  • Garbanzos: unos 100 gr serán suficientes.  Pueden ser cocidos o cocerlos vosotros el día antes. 
  • Pasas: con un puñadito nos bastará, aunque esto va al gusto, claro… 

Venga, ya tenemos todo, ¿verdad? Como veis, los ingredientes no son raros ni difíciles de encontrar… Pues, venga, ¡vamos a cocinar!

  • Empezamos poniendo el aceite en la cacerola para que se vaya calentando; la medida es relativa (en libros de recetas hablan de 200, 250 o 300 ml, pero eso va a depender mucho de vuestro gusto, del tipo de cacerola, de la cantidad de carne que vayáis a poner… En fin, que calculéis como mejor sepáis, pero eso sí, tened en cuenta que el aceite tendrá que estar muy caliente, que tiene que ser suficiente para que la carne y la cebolla se hagan bien, pero que no sea demasiado para que después el arroz quede aceitoso, ¿vale? Esto de las medidas perfectas, como todo, lo suele dar la práctica…  
  • Mientras se va calentando el aceite podemos ir cortando la carne en trocitos no muy pequeños; idealmente, de unos 5 cm de lado, que sea cómodo luego para comer. Ya que estamos con la carne, la salpimentamos al gusto. 
  • Si tenemos tiempo, también podemos ir cortando las zanahorias en tiras finas (tampoco demasiado) y largas, y la cebolla en aros, también finos. La idea es que la cebolla, después del cocinado, apenas se vea, pero que se note el sabor. La zanahoria, en cambio, sí se verá en el plato final. 
  • Con la verdura cortada o no, cuando el aceite esté bien caliente, echaremos la carne (siempre con cuidado, no os queméis). Removed bien, que se vaya dorando la carne… 
  • Cuando la veáis que va estando doradita, echad la cebolla. Igual, removed un poquito para se vaya mezclando todo. 
  • Un poquito después podéis echar la zanahoria (que tendría que estar ya cortada en este momento). Y lo mismo, removed, dadle vueltas, que vaya todo mezclándose bien. Esto lo tendremos así, a un fuego bastante fuerte, durante 10 o 15 minutos, hasta que veíais que la carne está bien hecha, y que la zanahoria se va poniendo blanda, pero no mucho (tened en cuenta que luego va a estar en agua cociendo mucho tiempo, así que si la dejáis ahora demasiado blanda, luego va a ser un puré). 
  • Este es el momento en el que, si queréis usar garbanzos, los echéis. 
  • También será el momento en que echaréis el agua; lentamente, con cuidado, que os puede saltar con el aceite. Sobre la cantidad de agua, ya sabéis, lo normal para el arroz… aproximadamente 2 medidas de agua por cada 1 de arroz, aunque dependerá del que uséis, claro. Hay gente en Kirguistán que no toma esa referencia, sino que echa agua hasta que cubra toda la carne, cebolla y zanahoria y sobre una altura como de un dedo en horizontal más o menos. Usad la que mejor os venga… 
  • Ahora dejaréis que todo vaya cociendo durante unos 15 o 20 minutos, que será el tiempo que tarde en hervir el agua. En ese momento es cuando echaremos también las pasas y el comino, si queremos.  
  • Al empezar a hervir entonces, bajaremos el fuego y echamos el arroz. Suele echarse poco a poco, sin mezclarlo demasiado, casi depositándolo en vez de arrojarlo a la cacerola. Lo más importante es asegurarse de que el agua cubre de sobra todo el conjunto de carne, verduras y arroz. 
  • Con cuidado, dejamos las dos cabezas de ajo incrustadas en el arroz
  • Ahora, ya tenéis que tapar la cacerola (idealmente, lo mejor cerrada posible; a veces es necesario poner algún trapo de cocina encima de la tapa, por ejemplo…) y dejar que cueza a fuego lento durante unos 30 minutos, puede que 40. Todo va a depender del tipo de arroz, de la cantidad de agua, etc. Podéis ir mirando de vez en cuando para aseguraros de que no falta agua, aunque no exageréis abriendo la tapa cada 5 minutos, ¿eh? Lo que necesita ahora es tiempo y calor para hacerse todo a fuego lento.  
  • Y en principio, ¡ya está! Cuando veáis que el arroz está hecho, apagad el fuego, y podéis pasar a emplatar. Normalmente, en Kirguistán lo que se suele hacer es poner una buena cantidad de arroz y dejar los trozos de carne en la parte de arriba del plato, no todo mezclado, pero eso va a vuestro gusto. 
Con la práctica, así os quedará un precioso plato de plov listo para comer

Bueno, pues ya habéis visto que no es una comida difícil de preparar, ni tiene mucho misterio ni ingredientes extraños, ¿verdad? 

Como veréis en algunas otras recetas que os dejaremos, esa es una de las características que más suele sorprender y gustar a los turistas que pasan por Kirguistán; la comida es sencilla, pero sabrosa, no tiene ingredientes raros o sabores demasiado exóticos, pero la mezcla es maravillosa y diferente a todo lo que hayáis probado hasta ahora. 

Pues nada, esperamos que os haya gustado este post, y que os animéis pronto con vuestro primer plato de plov. Y si queréis contarnos cómo lo hacéis vosotros, mandarnos vuestras fotos o lo que sea, ya sabéis, ¡estaremos encantados! 

 

Y para los que preferís un vídeo a 1000 palabras, os dejamos este a continuación que, además, es de un amigo uzbeko que cocina el plov como nadie (damos fe!). Veréis que su receta es algo diferente a la que os describimos arriba, pero como os decíamos, hay muchas formas diferentes de hacerlo. Si sois más de seguir la receta leyendo, podéis hacer la de arriba; si sois más de seguir el vídeo, adelante con esta otra también… 

¡Cualquiera os saldrá muy buena si cocináis con cariño!  

Pues nada, esperamos que os haya gustado este post, y que os animéis pronto con vuestro primer plato de plov. Y si queréis contarnos cómo lo hacéis vosotros, mandarnos vuestras fotos o lo que sea, ya sabéis, ¡estaremos encantados! 

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