La identidad nacional del pueblo kazajo

Hurgando en el alma de un pueblo singular

TEXTO DE ÓSCAR JULIÁN VILLAR BARROSO

El deber sagrado de cada uno de nosotros
debe ser el de multiplicar el número de sus amigos.

Abay, poeta y filósofo kazajo

El próximo 16 de diciembre se cumplirán los primeros veinte años de vida independiente del Estado kazajo, uno de los países de mayor estabilidad y legitimidad política de la actualidad y de sostenido y pujante desarrollo socioeconómico de la última década, pero que es, increíblemente, uno de los territorios más desconocidos en el mundo occidental.

El autor de este trabajo vivió en Kazajstán durante la década de los años 80 del siglo XX y desde entonces conserva un grato recuerdo del país y de su gente, a quienes no ha perdido de vista en estos tiempos, en los que incluso ha podido profundizar en importantes aspectos de su historia que entonces le eran desconocidos y que hoy desea compartir con los que se acerquen a estas páginas. En esta ocasión nos gustaría referirnos a elementos principalísimos de esa nación, es decir, a aspectos que subyacen y caracterizan a ese pueblo y que contagian, hasta cierto punto, a los que viven en su tierra y comparten su destino. La naturaleza del kazajo, el alma de los kazajos.

Kazajstán es el noveno país en extensión en el mundo, abarca casi tres millones de kilómetros cuadrados donde viven, armónicamente, más de 16 millones de personas procedentes de unas 120 etnias y nacionalidades distintas y los mismos kazajos. Durante la época soviética fueron minoría en su propio país, sin embargo, esto no fue óbice para que no le insuflaran a esa sociedad elementos volitivos muy importantes que hoy han aflorado de manera constructiva y que son el basamento de su progreso. De su historia y evolución trataremos en otros trabajos.

Los kazajos se caracterizan, de manera general, por ser un pueblo inteligente, tolerante, amistoso y reflexivo, son un poco menos temperamentales que sus hermanos kirguises, a pesar del origen común, y como sus vecinos, respetuosos de las tradiciones nacionales. La nación kazaja se formó de la unión de innumerables tribus trashumantes que habitaron desde la antigüedad sus estepas, montañas y valles y que para los siglos XVII y XVIII, en medio de importantes luchas contra invasores procedentes de las actuales Mongolia y China, lograron conformar un gran Estado: el Gran Kanato Kazajo, mediante la fusión de tres importantes confederaciones tribales, las “Hordas” (Yuz en kazajo), es decir, la Gran Horda; la Horda Mediana y la Pequeña Horda.

En el mapa anterior, que el autor modificó a partir de variados datos obtenidos de fuentes bibliográficas y cartográficas, se ha pretendido representar los Estados nómadas y sedentarios que se establecieron en el actual espacio postsoviético de Asia Central, para explicar este proceso de construcción de la estatidad en cada caso y que se incluye en su tesis Doctoral[1], se señalan con los números 4, 5 y 6 las hordas kazajas y la fecha en que fueron incorporadas a la soberanía del imperio Ruso.

Es decir, que el Gran Kanato kazajo dejó de existir cuando fue absorbido por el imperio Ruso entre mediados del siglo XVIII y mediados del XIX, a veces mediante fuerte lucha contra los ocupantes y otras veces mediante la unión voluntaria para recabar el apoyo de Moscú para la defensa de sus tierras. Desde entonces los destinos de kazajos y rusos han estado unidos, y lo siguen estando, solo que, a diferencia de lo que se señala muchas veces en medios académicos y de comunicación de Occidente, mal informados o alineados a la costumbre, no es una admiración sumisa y subordinada lo que sienten los kazajos por su poderoso vecino, es una relación respetuosa y madura que se aviene con el carácter de esta nación.

Pasados veinte años desde la desintegración de la URSS, proceso nefasto para la vida contemporánea de la humanidad por sus trágicas consecuencias, el tiempo parece darle la razón al pueblo kazajo que es, sin lugar a dudas, el que mejor ha sorteado los cataclismos y las secuelas del derrumbe; y es el único que ha conseguido delinear un rumbo propio, estable y exitoso, aún en plena transición, pero sólido y coherente, amen de críticas y descalificaciones de parte de sus detractores. Otros estudiosos se acercan con singular optimismo a la experiencia kazaja y la consideran piedra angular de la integración euroasiática.

Uno de ellos es el politólogo ruso Alexei Victórovich Vlasov, quien en una entrevista publicada en la revista rusa “EurAsia” (“ЕвроАзия” en ruso) el 8 de julio de 2009, que contó con la presencia de la intelectual kazaja Gulmira Ileuova en calidad de moderadora. Este bien informado experto en temas del espacio postsoviético señaló cosas muy interesantes en relación al Kazajstán independiente, hechos que coinciden con muchas de las apreciaciones de este autor sobre la realidad kazaja y sus perspectivas inmediatas. Ambas opiniones tienen como punto de partida aspectos “intangibles” relacionados con las esencias de ese pueblo, que luego se materializan en hechos y se traducen en resultados.

En su investigación Vlasov nos revela aspectos muy interesantes. Apoyándose en datos estadísticos y en estudios de opinión realizados en escuelas y universidades de varias ciudades de Kazajstán, relacionados todos con la historia nacional y la valoración de estudiantes, profesores, expertos y decisores políticos, Alexei Victórovich apuntaba una importante coincidencia en cuanto a la apreciación de los más transcendentales acontecimientos y de las más relevantes figuras de la historia del país, sobre todo del pasado soviético. Una investigación parecida ha hecho este autor en escenarios del entorno digital y los resultados obtenidos coinciden con los que apunta Vlasov en su entrevista.

En ambos casos se ha podido constatar también, y considerar como un elemento negativo en la apreciación histórica de los kazajos, el escaso significado que le conceden todavía los ciudadanos encuestados a la actividad del grupo de destacados intelectuales del movimiento del “renacimiento” de inicios de la década de 1920, muchos de ellos nucleados en torno a la actividad del partido “Alash” y que merecen, sin lugar a dudas, una sistemática profundización y una mayor divulgación pues es cierto que en ellos cuaja, de manera asaz evidente, el aspecto nacional y los rasgos distintivos de la nación kazaja moderna.

Partiendo de este elemento consideramos que sería bueno superar algunos criterios ortodoxos heredados de la historiografía y la politología soviéticas y asumir con responsabilidad esta etapa convulsa, pero imprescindible, para comprender mejor la realidad del Kazajstán independiente y proyectar mejor el futuro. En nuestros estudios hemos podido constatar una ausencia importante de lo que señalábamos en el párrafo anterior.

En otros casos se aprecia un tratamiento no muy profundo en trabajos tan importantes como La otra Asia Central de un historiador de mucho mérito como Asilbiek Bisenbáyev, claro, que el abordaje de toda la región podría haber limitado el espacio para destacar esta etapa particular, que se podría afirmar constituyó una suerte de “Renacimiento” centroasiático, cuyo protagonismo se centró en los territorios kazajo y uzbeko y que produjo una pléyade importantísima de brillantes intelectuales.

El actual mandatario kazajo, Nursultan Nazarbáyev, tiene el mérito de haberse apoyado, de alguna manera, en la actividad fundacional de estos destacados intelectuales del renacimiento nacional. Conocedor profundo de la historia kazaja, soviética y universal, en el año 2003, ya en plena madurez académica, política y vital, Nazarbayev publicó dos textos medulares sobre la problemática de su país y el mundo con una apreciable apoyadura histórica, que se pone de manifiesto cuando hace un recorrido por el decurso de su nación, desde la antigüedad de donde rescata a pensadores kazajos como Tolie Bi; Kazybiek Bi y Aiteke Bi.

Estos dos textos del mandatario kazajo: En el torrente de la historia y En el umbral del siglo XXI, a pesar de su valor para comprender importantes momentos de la contemporaneidad, no han sido traducidos a nuestra lengua.

Nazarbayev, sin embargo, si dedica todo un capítulo[2] de su libro: En el torrente de la historia, a resaltar la importancia del estudio del movimiento del “renacimiento” de inicios de la década de 1920 y señala la obligación de todos los kazajos, principalmente los jóvenes, de conocer a hombres como Alijan Bukeijanov[3], un hombre muy ligado a Lenin. Condiscípulos en la universidad, Bukeijanov incluso, defendió junto al líder bolchevique, la tesis con la que se graduó de Derecho en la Universidad de San Petersburgo por la modalidad externa.

Nazarbáyev también dedica elogios a intelectuales nacionales como Ajmet Baitursynov[4]; Myrzhakyp Dulatov; Zhakyp Akpayev; Mustafá Shokai; Mujamedzhan Tynyzhpayev; Bajytzhan Karatayev; Jalel Dosmujammedod y Dzhanzha Dosmujammedod, entre otros.

En el otro texto[5] publicado ese mismo año, expone una apreciación, “kazaja”, pasando por su propia apreciación, como observador-participante, del proceso de derrumbe soviético a partir de su apreciación de los acontecimientos políticos locales y a escala de toda la URSS, lo que debería ser leído con atención por el rigor y la seriedad conque los analiza.

Sin embargo, resulta interesante, y no solo para Vlasov, que los kazajos ponderan más la actividad de dirigentes republicanos de la época soviética como Riskulov, pero sobre todo, no escatiman reconocimientos para Dinmujamed Kunáyev, lo que podría estar dado por la existencia de mayor dantidad de datos y de otro tipo de fuentes.

Kunáyev, por ejemplo, Primer Secretario del PCUS republicano de 1960 a 1962 y de 1964 a 1986, tres veces héroe del trabajo socialista en la URSS, académico y Doctor en Ciencias, es muy ponderado todavía por sus coetáneos. Hombre que creció en medio de las transformaciones introducidas por la revolución en Kazajstán, participante en la Gran Guerra Patria y único miembro del Buró Político del PCUS de origen centroasiático durante muchos años, es bien recordado todavía.

Tampoco regatean elogios los kazajos a académicos como Serguei Koroliov, constructor de naves espaciales y de la misma manera, figuras como Yuri Gagarin[6], un ruso absoluto, es una figura muy querida y recordada en Kazajstán. A Gagarin le vinculaba con el país solamente el programa espacial soviético, mediante el cual, desde sus estepas se elevó al espacio sideral el 12 de octubre de 1961, acontecimiento cuyo medio siglo fue conmemorado este año en Kazajstán con tanto orgullo como en la misma Rusia.

En sentido contrario, apreciamos que figuras como el académico Sajarov y Nikita Jruschov son hoy poco valoradas por los kazajos. Ambos, por las consecuencias negativas de sus actividades[7] en Kazajstán se transformaron de héroes en villanos y personalidades políticas como Mijaíl Gorbachov y Boris Yeltsin acaparan un rechazo generalizado y casi absoluto de las personas consultadas.

La victoria en la Gran Guerra Patria, un acontecimiento de toda la URSS que prácticamente no tocó a Kazajstán[8], es sin embargo, el suceso histórico nacional que cuenta con la más alta valoración entre los kazajos y según los datos de Vlasov, el 89%  lo estima como lo más notable de la historia de Kazajstán, aún cuando la importante participación kazaja, y es bueno decirlo, se integró junto a los esfuerzos conjuntos del resto de las repúblicas de la URSS, sin embargo, dejó una impronta que justifica la justa apreciación del pueblo kazajo y en especial de su juventud.

Para sustentar esta afirmación se apoyan en hechos y lo hacen con sano orgullo y profundo respeto por el pasado, algo que es otro rasgo identitario de este pueblo. El ejemplo más recurrido es siempre el de la muy célebre 316 División de Infantería, una unidad que fue formada con urgencia en las cercanías de Alma Ata[9], estuvo integraba por kazajos y kirguises, quienes a pesar de no haber tenido tiempo para entrenarse, en el invierno de 1941-1942 se llenaron de gloria y reconocimiento mundial.

Dirigidos por el General Panfílov, y en condiciones dificilísimas, frenaron el empuje de fuerzas fascistas muy superiores a ellos en los accesos de Moscú y les derrotaron en toda la línea[10]. Por ello, muchos de sus combatientes fueron condecorados con las más altas distinciones soviéticas, y la propia División, fue distinguida como “8va División de la Guardia”. Su heroísmo fue recogido en dos novelas que fueron muy populares en Cuba en la década del 60: “Somos hombres de Panfílov” y “La carretera de Volokolansk[11], y no es exagerado decir, que los combatientes de esta unidad protagonizaron una de las hazañas más grandes de la II Guerra Mundial. Ella sola serviría para explicar la valentía y la determinación con que combatieron kazajos y kirguises y de paso, para ilustrar las virtudes de estos pueblos de Asia Central.

Sin embargo no solo en la tierra, o en los accesos a Moscú, pelearon los hijos de las estepas y los desiertos, también lo hicieron en los cielos y en el mar, dos elementos que aparentemente les eran bastante ajenos, solo a bordo del crucero Kirov, en la defensa de Leningrado[12], combatieron cerca de 300 centroasiáticos, de ellos 156 kazajos. El cruel bloqueo a esta ciudad y la heroica resistencia de sus pobladores y defensores inspiraron a Dzhambul Dzhabáyev, uno de los más importantes poetas kazajos, a escribir el desgarrador poema “Leningradenses ¡hijos míos!”, una oda al heroísmo colectivo, que enardeció a sus defensores y que hoy todavía estudian los niños kazajos en la enseñanza primaria.

No obstante, podría parecer que este es un pueblo belicoso si pondera de tal manera hechos de guerra, lo que no es cierto, un ejemplo que ilustra nuestra afirmación se relaciona con el proceso posterior al derrumbe de la URSS. El país heredó[13] del mismo un arsenal nuclear, una infraestructura y las instalaciones para producirlo y todos los dispositivos portadores, amén de las minas de uranio que se encuentran en su territorio, conservarlo hubiese sido hasta legítimo, pero no fue así.

En Occidente, sin embargo, se especuló mucho sobre el peligro que significaba el arsenal nuclear kazajo, que se podría convertir, según alegaban, en “la espada nuclear” del islam y sin embargo, con mucho acierto y valentía Kazajstán renunció a ese triste privilegio, algo que fue respaldado y saludado por su pueblo y de lo cual viven muy orgullosos. Porque Kazajstán, que se había convertido en la tercera potencia nuclear después de Estados Unidos y Rusia, fue el primero en avanzar a un proceso de desarme nuclear completo y a adherirse al protocolo de Tlatelolco, ejemplo sin precedentes que no ha sido imitado por nadie más, por el contrario, en fecha posterior India y Pakistán ingresaron al club de países con este tipo de armamentos.

No cabe dudas de que se trata de un país que ha logrado madurar de forma acelerada y esto se debe, en lo fundamental, a las características de su propio pueblo, los kazajos han superado sin recelos las disfuncionalidades en sus relaciones históricas con Rusia, una muestra de ello la encontramos en las palabras del embajador kazajo en España, quien señaló refiriéndose a esto: “…nuestras relaciones tienen una historia bastante antigua, con diferentes páginas. Algunas de las cuales repasamos con comprensión, otras con agradecimiento, y otras con resignación histórica…[14]. A ello nos gustaría agregar que en el país no han existido conflictos interétnicos y que todas las nacionalidades se encuentran representadas y tuteladas por el Congreso de los Pueblos de Kazajstán.

Eso ha convertido a la tierra kazaja en un espacio para la fraternidad y la amistad, sobre la base de principios históricos que se han retomado con acierto. En el país conviven también, y de manera armónica, lo moderno y lo tradicional, lo que le concede una personalidad interesante a la sociedad kazaja en momentos en que en otros lares lo moderno y lo tradicional están en pugna permanente.

En la actualidad Kazajstán avanza en su desarrollo socio-económico con resultados categóricos. Superadas las disfuncionalidades del derrumbe soviético, su economía lleva ocho años creciendo a ritmos vertiginosos, el país se ha reorientado inteligentemente y sostiene una política exterior multivectorial y de prestigio, que le ha permitido presidir y ser sede de la cumbre de la OSCE, de la Organización de Cooperación de Shanghai y convertirse en líder indiscutible de la región, pero eso sería tema para otro trabajo.

Con los párrafos anteriores hemos pretendido resaltar algunos hechos significativos, que nos permiten destacar la singularidad de los kazajos a partir de abordar algunos rasgos identitarios de su pueblo, los que aparentemente podrían parecer extraños a un lector poco conocedor de este escenario, sin embargo, los que le conocen saben que el autor no ha exagerado en lo absoluto y siente mucho orgullo de haber sido un “kazajstániets” transitorio.

 

[1] Las contradicciones ruso-norteamericanas en el espacio postsoviético de Asia Central, predefendida el 24 de junio de 2011, aprobada y pendiente de defensa para fecha muy próxima en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana.

[2] “Herencia de Alash y la contemporaneidad” (Pp 145-172) en ruso.

[3] Bukeijanov, reconocido por la universidad capitalina rusa como uno de los jóvenes más talentoso del imperio tenía dos títulos universitarios y enseñaba matemáticas en la propia universidad. Economista y miembro del Comité Central del Partido Constitucional-Democrático de Rusia era uno de los más profundos conocedores del Marxismo-Leninismo. Fue Diputado a las I y II Duma del Estado.

[4] Poeta, traductor y lingüista. Redactor de la revista “Kazaj”.

[5] En el umbral del siglo XXI.

[6] Gagarin es considerada la última gran figura cohesionadora de la nación “soviética” y goza de igual simpatía y reconocimiento en todo el espacio postsoviético, con excepción, por razones obvias, de Georgia y las repúblicas bálticas.

[7] Sajarov, un físico nuclear, disidente en la década de los años 80 y figura muy controvertida en fecha posterior al derrumbe, es el diseñador de la primera bomba de hidrógeno producida en la URSS y de otros artefactos nucleares, probados todos en el polígono Kurchatov, que se encontraba en las cercanías de la ciudad kazaja de Semipalatinsk, instalación responsable de una considerable cuota del daño ecológico y la contaminación radiactiva en la república. Jruschov, por su parte, fue el inspirador del programa de conquista de las tierras vírgenes, una mastodónica empresa que pretendió en los años 50 y 60 poner en producción, para el cultivo de trigo, tierras áridas en la parte noroccidental de Kazajstán, para lo cual se construyeron canales de riego, se desviaron ríos y se construyeron embalses que más tarde tuvieron un impacto negativo en el medio ambiente.

[8] El conflicto no llegó a su territorio y solamente los poblados de Sayján, Shungay y Dzhanibiek sufrieron los bombardeos de la aviación alemana.

[9] Desde 1929 había asumido la condición de capital de la RSS de Kazajia. La capital hasta entonces era Kzil Orda, junto al río Sir Daria. En 1997 nuevamente Kazajstán cambió su ciudad capital y la estableció en Astaná (capital en kazajo), una ciudad que en la época soviética llevaba el nombre de Tselinograd (Ciudad de las Tierras Vírgenes en ruso).

[10] En 1981 el autor de este trabajo visitó el complejo monumentario que reproduce, in situ, esta batalla y quedó impresionado al conocer la extraordinaria concentración de tropas y medios que tuvieron que enfrentar estos valientes kazajos y kirguises en un espacio de terreno tan reducido, las trincheras entre uno y otro contendiente estaban casi al alcance de la mano y los ataques y contraataques casi siempre concluían en combates cuerpo a cuerpo.

[11] Un año después, en Alma Ata (Almaty), igual sensación nos causó el monumento erigido a estos combatientes.

[12] Actual San Petersburgo a orillas del río Neva.

[13] En diciembre de 1993 fue firmado en Alma Ata un comunicado conjunto por parte del presidente kazajo Nursultan Nazarbayev y el Vicepresidente norteamericano Al Gore, encaminado a disminuir las tensiones y amenazas de uno sobre el otro, como resultado de lo cual Kazajstán cerró voluntariamente el polígono de pruebas nucleares de Semipalatinsk, eliminó 104 cohetes del tipo “SS-18”, las ojivas y sus rampas de lanzamiento, lo que constituye un excelente ejemplo de vocación pacifista, que debería ser imitado por el resto de las potencias nucleares. La cronología de desarme nuclear aparece en el sitio web del gobierno kazajo y se puede consultar en http://www.gov.kz en ruso y kazajo.

[14] Entrevista al embajador de Kazajstán ante el Reino de España Nurlan Danenov, realizada por Alberto Martínez Arias para el programa “Diplomáticos” de Radio Exterior de España en la primavera de 2006.

Bibliografía.

  1. Akkuly-Uly, Sultanjan. La tragedia del movimiento Alash-Orda. Gazeta Jurídica Nº 33-36. Alma Ata. 1995.
  2. Biblioteca Académica Nacional de la República de Kazajstán www.nabrk.kz
  3. Martínez Arias, Alberto. Entrevista al embajador de Kazajstán ante el Reino de España Nurlan Danenov, para el programa “Diplomáticos” de Radio Exterior de España. Madrid. 2006.
  4. Namatov, Nurlán. El extremismo religioso en Asia Central. Tashkent. 2010. http://www.ca-c.org/datarus/namatov.shtml (en ruso)
  5. Nazarbáyev, Nursultan. En el torrente de la historia. Editorial Atamyra. Alma Ata. 2003. (en ruso)
  6. _________. En el umbral del siglo XXI. Editorial Atamyra. Alma Ata. 2003. (en ruso)
  7. Olimov, Muzaffar. V. V. Bartold sobre la mezcla de las nacionalidades en Asia Central. Dushanbe. 2009. http://www.ca-c.org/datarus/st_13_olimov.shtml (en ruso).
  8. OSCE Sitio Web http://www.osce.org
  9. Servidor de los Orientalistas Euroasiáticos. Descripción de las organizaciones de orientalistas,  intereses científicos, fondos y archivos (en ruso) http://www.orient.ru/
  10. Universidad Estatal de Semipalatinsk “Shakarima” http://www.semgu.kz
  11. Universidad Estatal de Taráz “M. J. Dulati” http://www.tarsu.kz
  12. Universidad Estatal Kazaja de Relaciones Internacionales y Lenguas Universales “Abilay Kan” http://www.ablaikhan.kz
  13. Universidad Nacional Kazaja http://www.kazsu.uni.sci.kz/
  14. Universidad Nacional “Al-Farabi” http://www.kazsu.kz
  15. Universidad Kazaja de Economía “Riskulov”  www.kazeu.com
  16. Universidad de Petropavlosk en Kazajstán http://www.hist.msu.ru/ER/museum.htm
  17. Vlasov, Alexei. Entrevista con la revista “Eurasia”. 08.07.2009.
  18. Villar Barroso, Oscar. Las contradicciones ruso-norteamericanas en el espacio postsoviético de la República de Kirguistán. Tesis de Maestría. Fondo de la Biblioteca de la FFH-UH. 4/2008.
  19. _________. Las contradicciones ruso-norteamericanas en el espacio postsoviético de Asia Central. Tesis de Doctorado. Fondo de la Biblioteca de la FFH-UH. 11/2011.
  20. _________. “Una aproximación desprejuiciada al espacio postsoviético de Asia Central”, ponencia al XX SEI organizado por el CEID y publicada en http://sp.rian.ru/trend/simposio/
  21. _________. “Lo multilateral desde la experiencia de la Organización de Cooperación de Shanghai”. en Memorias ISRI 2010. ISBN: 978-959-16-153-6

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