Destino: Santiago de Compostela

Desde hace años, la Unión Europea ha hecho grandes esfuerzos por expandir las redes de movilidad de estudiantes del continente, siempre desde la perspectiva que estos intercambios favorecen enormemente la formación de nuevos talentos y el intercambio de ideas. Uno de los programas estrella de esta política son las becas Erasmus, bien conocidas por los estudiantes europeos; menos conocido, sin embargo, es el programa Centauri, cuyos destinatarios principales son los estudiantes procedentes de Asia Central. En España, la Universidad que recibe a estos nuevos alumnos es la de Santiago de Compostela.

Este proyecto pretende mantener buenos niveles de investigación y promover la innovación, generando nuevas oportunidades a los alumnos de universidades centroasiáticas. La aplicación de movilidades individuales espera aliviar algunos problemas estructurales que ya tuvieron algunas ediciones anteriores. Además de promover la movilidad, el proyecto intenta incrementar la colaboración en programas de investigación entre países europeos y los de Asia Central en un número determinado de proyectos conjuntos basados en acuerdos bilaterales. Este enfoque garantiza un impacto positivo de la movilidad, siempre y cuando los socios de Asia Central también son apoyados por las autoridades e incluso por el sector industrial, evitando que tenga lugar una fuga de cerebros desde Asia Central hacia Europa. Con este objetivo, el proyecto cuenta con el acuerdo de un determinado número de asociados, de diversos sectores industriales, para que a su regreso, los alumnos puedan insertarse perfectamente en el mercado de trabajo local.

En este año, concretamente, son 88 los estudiantes que se han movilizado desde sus países de origen: 26 de Kazajstán, 24 de Uzbekistán, 19 de Kirguistán y 19 de Tayikistán. De ellos, 22 realizan estudios de Doctorado y 6, post-doctorales, lo que da una idea de la excelencia que se pretende dar al proyecto.

El proyecto está compuesto por 19 centros universitarios en total, 8 de ellos europeos y 11 de Asia Central. La Universidad de Santiago de Compostela ejerce de coordinadora de este consorcio que, además, cuenta con el apoyo de federaciones empresariales e industriales de todos los países centroasiáticos. Este tipo de proyecto suponen un salto cualitativo en las relaciones entre nuestro país y Asia Central, aportando un número considerable de nuevos estudiantes que viven, investigan y conocen la realidad española, regresando a sus países con unos vínculos generalmente estables y que pueden servir para mejorar en gran medida esas incipientes relaciones.

Para muchos de esos estudiantes, el Finis Terrae de los antiguos supone el inicio de un camino que seguramente les llevará a ellos y a sus países hacia un futuro más brillante. Y todo comienza en Compostela…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *